¿QUIÉNES SOMOS? ¿QUÉ HACEMOS?

La Asociación Civil TALLER FLOTANTE es una plataforma de proyectos relacionados al territorio islas y costa de la cuenca sur del Plata – Paraná. Es un espacio de producción, investigación y experimentación extra disciplinar y autogestivo, que busca superar visiones establecidas y divisiones políticas. Se trata de conjugar una serie de trabajos de despliegue territorial, con la activación de proyectos. En el acto de recorrer, viajar, propiciar el encuentro y el relato, activamos representaciones de un espacio emocional colectivo y volvemos a dotar a las representaciones territoriales de su vocación. Se trata de re-dotar al agua (marrón) de su aspecto simbólico, que pierde en su construcción moderna como H2O (agua universal incolora, inodora, insípida). El agua marrón del Paraná que arma y desarma lugares, por donde entran y salen migrantes de todo tipo y especie. Quizás allí resida una clave de identidades mestizas; un territorio inestable, que construye identidades en tránsito permanente. Trabaja desde la circulación de los territorios como forma de conocimiento, de lectura y escritura simultánea, a través de expedicionarios (investigadores, escritores, comunicadores, docentes, baqueanos etc.). La comunidad y el paisaje conviven en intercambios de saberes, desde modos y medios que cada unx dispone para interpretar los que acontece in situ. Su modalidad es de talleres y/o laboratorios; son las iniciativas que movilizan, vocaciones, testimonios, relaciones, generando nuevas estéticas. Cada proyecto desenlaza datos, relatos, informes, imágenes, objetos, formas, que desocultan la escala íntima del territorio, y lo exponen empoderado en las escalas regional y global que lo atraviesan (hidrovía Paraná-Paraguay, corredor bi-oceánico). Desde allí se constituye lo colectivo y se construye “lo público”. Fomentando la contaminación de saberes, la creación de híbridos y la copulación técnica/artística/ancestral que habilita nuevos mundos posibles.

La maquinaria imaginaria


PARANÁ
febrero 2020
La Casa de la Cultura

A la vuelta II
Volvemos siendo otrxs, siempre.

El desafío: mostrar, sin congelar, el trabajo de un año y medio con IMAGINARIOS del RÍO. Una aventura que excede la primerísima expedición de septiembre de 2018.
16 personas
muchos kilómetros
mucho sudor
una casa tomada
una ciudad dispuesta
¿Cómo mostrar “lo vivo” en este grupo? Aquello que los viajes y encuentros han puesto en acción. ¿Cómo montar una muestra colectiva de un ser colectivo y no de la sumatoria de seres? ¿cómo se lleva el arsenal de pasión a una institución cultural sin que se aplaque?

La propuesta comienza el miércoles 26 con la presentación de la pubicación IMAGINARIOS DEL RÍO. Se presenta un libro, pero sin libros: raro. Sin fondos para la imprenta, solo algunos ejemplares en papel y varios en digital. Recopilación de lo trabajado en septiembre de 2018, con la inmejorable introducción de la dupla Raquel Minetti y el Negro Aguirre. Bellas palabras, amorosa lectura de su parte, detallada. Se necesitan sus textos para el prólogo de la publicación. Para cuando logre ir a imprenta, de tantas ganas es casi un hecho.

Lo que siguió a partir de allí fue una vorágine de montaje de producciones existentes, en proceso, casi por terminar e inconclusas. Para ello: un taller de gráfica y textil en la misma Casa, con máquinas, muchas máquinas e insumos. Se desplegó la potencia del trabajo imaginario como ya se ha visto suceder, y más, y distinto. Sobre los espacios expositivos se negoció, poco, algo. Fueron apareciendo nuevas líneas de fuga y propuestas sobre el andar; ¿qué es la construcción colectiva si no? Las preguntas siguieron dando vueltas ¿qué nuevos imaginarios estamos construyendo? ¿cómo correrse de construcciones estéticas canonizadas, que garanticen supuestas atracciones de circuito artístico? Se repasaron objetivos inciales de los IMAGINARIOS DEL RÍO, vislumbramos aciertos y desaciertos; ¿qué es la construcción colectiva si no?

El encuentro incluyó Asamblea fluvio cultural, con documento final propio y propuestas de acción. Visitas al río, humedales, comedores y museos. Con imaginarixs solxs o en grupo saliendo a la expedición de una Paraná calurosa, de difícil llegada al agua. El taller gráfico y textil motorizó todas las jornadas. Parió prendas mágicas, poesía pública para las paredes de la Casa y de la ciudad, más prendas, calcos y la reproducción sin control de imágenes y textos. Detonando, sí, las leyes de la circulación de imágenes. Todo un éxito de ventas en la tiendita imaginaria. Paranaenses iban y venían, volvían lxs que ya habían estado, preguntaban y se sumaban.

El cierre de la Muestra fue una fiesta. Salones y patio copado por lo traído y lo producido, gente con ropas y estampas imaginarias. Música y lecturas en vivo, gente amiga más lxs nuevxs amigxs. Lxs compañerxs de Cultura y de la Casa, el cansancio de haber dejado todo y más, porque hasta quince minutos antes de empezar seguían saliendo cosas de la usina, con seres mitológicos incluidos. Fue poderoso. Fue un montón. Fue hermoso. Se vio, se pudo ver aquello nuevo que IMAGINARIOS quiere accionar para desarmar las formas de mirar y producir imágenes de nuestro paisaje fluvial. En Paraná quedaron los espíritus; las preguntas, en la Casa; de la muestra, nada. En la semana vuelven los espíritus con mensajes, agradecimientos e invitaciones. En lxs imaginarixs queda la fiesta con baile por fin, la mirada cómplice por el rabillo del ojo con las músicas de mudanzas, un puñado de canciones en la pileta, las patas y reflexiones en remojo, y la convicción de que esto es un fuego.

A la vuelta algunxs se enferman, con fiebre, con la espalda dura, raros virus y hasta perros somatizando. Se componen himnos por teléfono, se comparten las escencias para sanar. Nos cuesta despedirnos y nadie se quiere despegar. Un poco más de sudor y piel hubiese estado bien. Nunca sabemos cuándo nos volvememos a ver y, a ciencia cierta, nadie sabe cómo se sigue. Volvemos siendo otrxs, siempre.